domingo, 28 de junio de 2009

Pronostico reservado (Por Adrian Pecollo)


Las carencias hospitalarias son insostenibles y Salud parece no tener rumbo. Sondeos prevén una elección incierta y un futuro complejo.

La agonía sanitaria alcanzó el poder. "Tenemos problemas en Salud", deslizó el gobernador Miguel Saiz. Fue espontáneo frente a periodistas.

¡Esa crisis captó finalmente su atención!

El desfinanciamiento somete a los hospitales a la mayor precariedad.
Escasean fondos y profesionales, y se exagera en la transferencia de las prestaciones al sector privado.
La gestión ministerial marca diferencias. En Río Negro, Educación y Salud no son servicios equiparables.
Para Salud no existe inflación ni mayores necesidades. Ejecutó en el primer cuatrimestre 138 millones frente a los 126 millones del año pasado. Doce millones más o un 9%. La suba en la partida de personal captó 16 millones. La primera conclusión: los hospitales perdieron recursos para medicamentos y funcionamiento.
Esas erogaciones en Educación crecieron un 36%, casi 95 millones. Los salarios se quedaron con 40 millones y el resto fue a las otras labores escolares.
Cristina Uría y César Barbeito no son pares. La distinción reza según cada gestión y respaldo.
Las quejas de Salud penetraron en el despacho del gobernador.
Curiosa desatención, el mismo Saiz detectó las fisuras sanitarias cuando hace un año concurrió al hospital Zatti por una urgencia médica. Ahora, el STJ recogió una vieja demanda y ordenó a la conducción de ese nosocomio que establezca una organización que mejore la atención de los pacientes.
El gobernador reunió recientemente a Uría y al ministro Pablo Verani para rediseñar y reasignar partidas. Se fijaron números y la médica se lanzó a una gira para anunciar un incremento del 30% para los hospitales. Es la demorada corrección de fondos.
La inversión edilicia hospitalaria fue muy importante en Río Negro en los últimos años. Pero las construcciones, nuevas o refacciones, se desvanecen en carencias de equipamiento y de recursos humanos. Esta contradicción es prueba de la ausencia de políticas sanitarias.
El gobierno de Saiz nunca se topó con un plan para Salud.
Asumió con Francisco Busso en la cartera, sorprendido con ese cargo y eyectado a los meses, con pocas explicaciones. Hoy mantiene una compensación: la coordinación centralizada en El Bolsón de las Juntas Médicas.
Aisladas y cuestionadas, otros ministros sí captaron algunas líneas.


Familia se apropió del Comer en Familia y Educación del plan de jornadas extendidas. Salud jamás encontró la suya. Fluctuó con la coyuntura.
Se heredó de la administración de Verani aquella premisa de un esquema de "complementación entre el sector público y el privado". Esta ecuación está desnivelada. Hay desmadres aquí y allá. Nunca la raya entre lo público y privado fue más difusa.
Jefes y conductores part time de servicios estatales, que se confunden con sus obligaciones y acciones en los servicios privados. Hace más de un año, Uría habló de provisoriedad cuando admitió que era incompatible sostener en la jefatura del hospital viedmense a un profesional a cargo del servicio de terapia intensiva de un centro privado. En el presente eso se mantiene invariable. En Cipolletti, gran parte del comando de terapeutas se comparte con otro centro privado.
Ciertas o simuladas, la insuficiencia y la fragilidad de la aparatología en el hospital muestran a ciertos profesionales demasiados proclives a las derivaciones.
El funcionamiento del mamógrafo de Viedma es un caso de ciencia ficción.
El traslado de recursos a prestadores privados superó el año pasado los 30 millones de pesos. Equivale -sin salarios- a casi un tercio del presupuesto de Salud.
Más módulos del descalabro. Nadie se inmutó en el gobierno cuando Felipe De Rosa -cuya experiencia y capacidad resaltan todos- renunció al mando del hospital de Bariloche. Se fue tras la apatía central frente a sus penurias.
El Prozome se desfinancia y produce con restricciones, con un presupuesto anual que no llega al costo mensual de las compras de medicamentos que hacen los hospitales. Se cae en el desabastecimiento de los centros periféricos o, lo peor, la distribución es defectuosa, hay productos que se vencen en los depósitos de Salud.
UPCN sigue con el manejo del Fondo de Obras Sociales (FOS), aunque su logro se reduce al cobro del Ipross. Un propósito que parece negado entre organismos del propio Estado.


El último extravío: nada explica aún porque Salud recién ahora reaccionó con la flamante ley de regulación de farmacias, sancionada hace un mes después de cinco años de trámite legislativo. El Colegio de Farmacéuticos expuso esa improvisación del gobierno de Saiz.
La defensa oficial -con elementos- se reduce al incremento del costo de personal, pero el esfuerzo es estéril por lo anárquico en lo operativo e insuficiente en la pulseada con lo privado.
Pocos, pero recursos hay. Es la asignación lo que falla. Un alegato reiterado es que la conducción de Salud se compone mayoritariamente de ex jefes hospitalarios con escuálidos resultados en sus gestiones locales. Hoy son quienes deben construir y ejecutar un plan provincial.
Salud es un dilema estructural y el presente está marcado por la elección y la campaña.
No hay otra razón en la agenda política.
Se desvaneció la prioridad en Educación para recuperar los días perdidos por el paro docente y el dictado de clases mañana -feriado- es incierto. Trabajo puso ayer más dudas.
Tampoco se habla más de las finanzas. ¿Se está mejor? No. Tendrá el gobierno que disponer de valor político para admitir a horas de los comicios que tendrá serias dificultades para pagar el aguinaldo en julio. Hacienda canceló los salarios de mayo dejando un rojo de 160 millones en el Banco Patagonia. Bajó a 40 millones con el aporte del Fondo Unificado (cuentas de empresas y entes descentralizados). Esa disponibilidad se extingue y el desequilibrio financiero taladra.
Saiz espera un derrame para las provincias a partir de lo que intuye será una victoria electoral del gobierno nacional. Esa seguridad se diluye frente a la elección en Río Negro.
El escenario es engorroso. Los sondeos pronostican baja concurrencia y, todavía, alta indecisión. Indican que la asistencia no llegará al 60%. En esas condiciones, los aparatos se revalorizan, pero la fuga del voto proyecta un desmedido riesgo. La tendencia se mantiene en "empate técnico" entre el radical Hugo Castañón y el justicialista Oscar Albrieu. Se trenza también la arista Magdalena Odarda en las grandes ciudades y se diluye en las pequeñas. El ARI no tiene boleta local en ninguna de las 14 localidades que también tendrán elecciones municipales.
El descontento general produce ramificaciones críticas a las restantes listas, esencialmente a la socialista de Omar Lehner. Reciben mucho menos las otras tres: la comunista de Rubén Terrile, la Humanista que encabeza Jorge Acuña y la del Partido Obrero de Mali Quintillán. Esos candidatos merodean con mística y compromiso político. Motivaciones, cada vez más desertoras del oficialismo.

ADRIÁN PECOLLO

adrianpecollo@rionegro.com.ar

viernes, 26 de junio de 2009

Rio Negro vuelve a pagar el aguinaldo en cuotas




La semana que viene se comenzarán a abonar los salarios, que son la prioridad. Hay dificultades financieras por el declive de los ingresos federales a la provincia.









El ministro Verani gestiona más fondos de Nación para hacer frente a las obligaciones.


El ministro Verani gestiona más fondos de Nación para hacer frente a las obligaciones.

VIEDMA (AV).- Río Negro pagará desde el jueves o viernes próximo el cronograma de salarios de junio, mientras que los aguinaldos se abonarán en dos o tres cuotas.

"La prioridad actual es cumplir con los salarios", ratificó el ministro de Hacienda, Pablo Verani. La semana próxima se profundizará el análisis para la cancelación de los aguinaldos y se resolverá entre distintas opciones. La salida más posible: el pago en cuotas, seguramente, en dos o tres pagos mensuales.

Las dificultades financieras se profundizaron en mayo con el declive sostenido de los ingresos federales. El crecimiento de la coparticipación en ese mes solamente supera el 3 por ciento a igual mes del año pasado, frente a un aumento en los desembolsos salariales por encima del 30 por ciento.

El cronograma de junio se abonará a partir del jueves 2 o viernes 3 de julio. Hacienda requiere 150 millones para afrontar ese compromiso salarial. Esa disponibilidad está garantizada con el auxilio del banco Patagonia y la utilización temporaria del Fondo Unificado de cuentas públicas, que permite compensaciones con saldos de empresas públicas.

El aguinaldo exige otros 70 millones. Hasta el año pasado, el Estado cancelaba esa obligación en cuotas mensuales. Este mecanismo se sostiene hoy exclusivamente en los agentes de la Legislatura y ciertos organismos de control.

Desde hace varios días, Hacienda se concentró en el atesoramiento de recursos para los salarios y suspendió cualquier pago en favor de proveedores. También es cierto que esa medida mostró la flexibilización propia de una campaña electoral.

Verani cumple gestiones en Nación para conseguir un financiamiento adicional para sus aguinaldos. La alternativa más trabajada es que Economía desembolse en favor de Río Negro en julio dos cuotas del Programa de Asistencia Financiera (PAF). Cada aporte mensual ronda los 24 millones. En abril, el gobierno de Miguel Saiz requirió esa asistencia doble, pero Nación no cumplió con ese compromiso financiero.

Se limitó a la transferencia de la cuota correspondiente. Ahora, el ministro de Hacienda deposita expectativas en una doble asistencia nacional.

En julio del año pasado, Río Negro volvió a pagar los aguinaldos en forma semestral. Retomaba ese esquema después de 12 años de cancelaciones mensuales. Este sistema se consolidó en la escasez de un Estado desfinanciado. Sólo los docentes habían recuperado dos años antes esa cancelación del SAC en dos cuotas anuales. Los otros 15 mil estatales continuaron hasta julio del 2008 con ese cobro en forma mensual, con un adicional del 8,33 por ciento del aguinaldo.